Volvió a trabarse la ley para expropiar bienes de corruptos

La ley de extinción de dominio, que hablita al Gobierno a apropiar bienes por delitos como la corrupción, volvió a trabarse en el Senado tras un intento fallido de Federico Pinedo por imponer un dictamen sin mayoría propia en un plenario de comisiones.

Se lo frustró el Justicialismo, el kirchnerismo y también su compañero Ernesto Martínez, que ante la falta de consenso pidió no firmar ningún despacho hasta que no haya una negociación fructífera.

“La ley aprobada en Diputados hace dos años es un mamarracho y si la modificamos por mayoría simple la podrían ratificar. Negociemos un proyecto mejor. Háganme cargo a mí”, propuso el cordobés ante la mirada de asombro de Pinedo.

Lejos de esa estrategia, el presidente provisional estaba dispuesto a que haya varios dictámenes y jugar a suerte y verdad en el recinto, donde tendría su tribuna para acusar a la oposición de cajonear la ley por dos años y proteger a los corruptos.

Fue el relato de una campaña de trolls que logró fastidiar a Miguel Pichetto, que el año pasado había negociado un texto alternativo con Cambiemos pero se diluyó porque no lograron garantías de que sea aceptado en Diputados.

Tampoco la tienen ahora pero, como dijo Martínez, si la ley es aprobada con dos tercios la Cámara vecina necesitaría esa mayoría para ratificar la versión original. Y no sería fácil que la tuviera.

Por si algo le faltaba a esta polémica se sumó el kirchnerismo, que propuso incorporar al decomiso de bienes delitos financieros como manejo de información privilegiada y de cuentas offshore, que involucran a funcionarios del Gobierno. “También a quienes entreguen dádivas y han sido corruptores”, sugirió la santafesina María de los Ángeles Sacnun.

A Pichetto y Rodolfo Urtubey no les pareció mal la idea pero Pinedo rechazó la oferta de inmediato. “Esta ley baja el umbral de garantías de los ciudadanos y por lo tanto es para atacar delitos complejos: narcotráfico terrorismo, trata y corrupción”, se atajó.

Hasta esta mañana, la única controversia era sobre la ruta judicial. Pinedo insiste en que la extinción de dominio (o sea la apropiación de bienes por parte del Estado) debe ser mediante una acción civil, que pueda requerir un fiscal en cualquier momento.

Como ya habían anunciado en conferencia de prensa, Pichetto y su par Rodolfo Urtubey proponen para ese trámite una acción civil dentro del proceso penal, aplicable a partir de la primera sentencia y con intervención del procurador del Tesoro.

“Se dictaría una sentencia civil que extingue titularidad y el bien pasa a una agencia de bienes del Estado”, precisó Pichetto, que estuvo asesorado por Ricardo Gil Lavedra.

Pinedo no tenía orden de negociar. “Es importante extinguir el dominio aún antes de la sentencia penal y por eso proponemos una sentencia civil y que cualquier fiscal lo solicite”.

“O sea, cuando ese proyecto es confirmado en el tribunal de alzada, queda habilitado el fiscal para iniciar en sede civil la extinción y los procedimientos se simplifican y se abrevian”.

Pero Martínez propuso por las suyas tomarse un tiempo para negociar, Pichetto asintió y Pinedo no tuvo más remedio que ceder. “Nos volvemos a reunir el 7”, fijó el entrerriano Pedro Guastavino, a cargo de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales.

A río revuelto se sumó una polémica por la intervención o no del Ministerio Público Fiscal. Pichetto y Urtubey lo excluyeron e incorporaron al procurador del Tesoro, por tratarse de una expropiación, pero Cambiemos y el kirchnerismo no están de acuerdo.

“El año pasado decíamos que debía intervenir la procuración y lo seguimos pensando”, chicaneó la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti. Hace 365 días la jefa de fiscales aún era Alejandra Gils Carbó y el PRO la quería lejos de cualquier decisión.

“Todos sabemos que el anterior procurador del Tesoro hizo un dictamen que al Gobierno no le gustó y lo echaron, porque depende del presidente. No está bien que un proyecto como este dependa del Poder Ejecutivo. Le pido a mi bloque que evaluemos esto. Tenemos que decir las cosas de frente”, desafió el formoseño José Mayans, que integra el bloque de Pichetto. Quedan 15 días de negociación.

fuente: La Política Online

Agregar Comentario