Google recuerda a Lola Mora, autora de la fuente de la UNS

Doodle de Lola Mora en GoogleGoogle, el buscador de internet más conocido y usado del mundo, homenajea hoy el 145 aniversario del nacimiento de la artista y escultora Dolores Mora Vega.

¿Quién fue esta persona y qué hizo para ser nombrada nada menos que por este gigante de internet?

Para los que no la conocen (cosa que no sería nada raro ya que siempre trabajó bajo su seudónimo artístico), esta mujer, que hoy es mencionada y homenajeada por Google, es quien esculpió la estatua en la fuente que embellece la fachada de la Universidad Nacional del Sur.

Hoy, Google recuerda a Lola Mora.

Y desde aquí no podemos dejar de mencionar la importancia de este hecho y de esta artista que, aunque oriunda de Tucumán, dejo su huella que, imborrable, la “fuente de Lola Mora” es una de las cosas características de nuestra ciudad.

Lola Mora

Conocida por su nombre artístico “Lola Mora”, Dolores Mora Vega nació el 22 de Abril de 1867 en la localidad de Trancas (que limita entre Tucumán y Salta, razón por la cual siempre se discutió su origen).

Cursó sus estudios en el colegio Sarmiento de Tucumán, en donde fue alumna del pintor Italiano Santiago Falucci (radicado allí), quien traía de Europa una rígida formación académica apegada a la perfección en el dibujo .

Lola Mora, cuyos primeros trabajos fueron sobre papel al carbón en blanco y negro, participó en un concurso de pinturas organizado por la Escuela Normal de Tucumán. El diario “El Orden”, de esa provincia, elogió por demás su sorprendente obra.

Ambicionada por mejorar, Lola Mora se presentó en el Senado solicitando una subvención para poder perfeccionarse en Italia (petición que le fue sin dudarlo). Así, viajo a ese país, en donde fue discípula del famoso pintor Francesco Paolo Michetti.
En uno de sus viajes a la Argentina, en el año 1908, Lola Mora estuvo en Bahía Blanca para realizar un monumento a Bernardino Rivadavia, proyecto que no fue aceptado.

La Uns y Lola Mora (y Lito Fruet)

Fuente Lola Mora UNSEn 1951, el Doctor Miguel López Francés compra, en remate público,  24 piezas de mármol de Carrara de un grupo escultórico que pertenecía a la  familia Paz Anchorena, para donarlo e instalarlo en los jardines del Instituto Tecnológico en Av. Alem 1253, pero los acontecimientos políticos del 55 dejaron el proyecto en el olvido.

Años más tarde, en el 68, un grupo de amigos del basquetbolista bahiense Lito Fruet decidieron organizarle su despedida de soltero. Una de las ideas fue conseguir una jaula y pasearlo por la ciudad.

Entre los organizadores se encontraba Omar Peñuñuri Goñi, restaurador de oficio, quien se ofreció buscar la jaula. Para ello se dirigió al Parque Independencia de Bahía Blanca en donde habló con el encargado del depósito.

Al llegar al galpón vio, para su asombro, numerosos objetos que llamaron su atención. Pero se detuvo puntualmente ante unos bloques de mármol totalmente embarrados.

Comenzó a limpiarlos y se desbordó de asombro al encontrar, en la base de uno de los capullos, la firma de Lola Mora.

Inmediatamente se contactó con un corresponsal del Diario La Nación en Bahía Blanca, a quien entregó una fotografía de la escultura, con el fin de averiguar su procedencia.

Posteriormente a la publicación en La Nación, recibió una carta firmada por el Dr. José María Paz Anchorena reconociendo esas esculturas, y asegurando que su padre las había comprado en el taller de Lola Mora en Roma.

Así, Peñuñuri se reunió con funcionarios de la U.N.S.  y les relató los antecedentes, ofreciéndose para restaurar e instalar el grupo escultórico.

Sin embargo (y a pesar de que la viuda del Dr. Miguel López Francés donó la obra a la Universidad Nacional del Sur) el proyecto quedó en el olvido.

Recién una década después, en el año 1977, se incluyó el proyecto dentro de los actos por la conmemoración de los 150 años de Bahía Blanca.

Con un aporte de $2.500.000, y el trabajo del Arquitecto José M. Pascualetti y el propio Peñuñuri, se comenzó la obra para instalar la fuente en frente al edificio de la UNS en Alem 1253.

Fue así que el lunes 18 de diciembre de 1978 a las 20 horas fue inaugurada la fuente de Lola Mora.

Hoy, cientos de bahienses toman fotos para casamientos y cumpleaños, y la fuente de Lola Mora es un sello característico de la ciudad. Sin embargo, el origen de la fuente es casi desconocido por los ciudadanos de Bahía Blanca.

Y, sin quererlo, fue un ícono bahiense (ayudado por la pasión incansable de Peñuñuri) el encargado de desatar una serie de acontecimientos que terminaron con la recuperación de una obra de arte de nivel internacional.

Desde el frío y oscuro galpón del Parque Independencia de Bahía Blanca a los ojos de millones de personas en Google.

Gracias Lopez Francés, gracias Lito Fruet, gracias Peñuñuri, gracias Google, y gracias Lola Mora.

 

Fuentes consultadas: Google, Wikipedia, UNS y Solo Local.

Un comentario

  1. Ana Magda Llobet
    jueves 12 de diciembre de 2013

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