“Creo que les correspondía mucha mas pena” dijo Sonia Molina tras el fallo

sonia-molinaLuego de la condena de 13 años a la periodista suarense Estefanía Heit y de 18 años al falso pastor Jesús Olivera, por el secuestro de Sonia Molina, entre septiembre y noviembre de 2012 en Coronel Suárez, la victima aseguró que esperaba “más años de condena” para ambos.

Para los magistrados, durante el debate oral y público quedó demostrado que Olivera y Heit son culpables de los delitos de reducción a la servidumbre, lesiones y estafas reiteradas en perjuicio de Sonia Molina. Además, Olivera también fue condenado por abuso sexual con acceso carnal reiterado y agravado por ser ministro de un culto no reconocido.

“Creo que le correspondía mucha mas pena, pero lo importante es que estas personas queden presas porque si no volverían a hacer lo mismo”, dijo Molina luego de la sentencia.

Ademas, la victima contó cómo escapó de la casa en la que estuvo encerrada. “Aproveché que me pasaron de un pasillo a una habitación. Hacía 2 días que estaba tirada, toda orinada. Estuve toda la noche pensando en el estado en el que estaba y me sentía morir. Le pedí fuerzas a Dios, pensé en mi hija y me paré. Dudé un momento y empecé a vestirme. Escuché que estaban dormidos, abrí la ventana, levanté un poco la persiana, metí la cabeza y salí al patio. Sentí que corría pero en el estado en el que estaba no era correr. Me subí a unos tambores de 200 litros e intenté saltar para el otro patio. Tengo una cicatriz que es la que me gusta mirar y que es la que me hice con el paredón cuando pasé para el otro lado.” Relató que atravesó el patio de otra casa y salió a la calle por el ventiluz de un portón a pedir ayuda.

“Intenté parar un taxi pero iba ocupado y me acerqué balbuceando a una construcción. Un hombre me trajo una botella de Sprite, que era lo que yo imaginaba con tomar cuando estaba en el encierro. Me la tomé y me limpié la boca llena de barro y excremento. Me dijo que me llevaban a Suárez a hacer la denuncia pero dudé porque tenía miedo de que la policía estuviera metida. Contó.

“No siento nada por ellos. Entiendo que son dos personas totalmente enfermas. Tienen que estar presas sin ningún tipo de derecho a salir”. “Doy gracias a Dios que estoy viva” afirmó la mujer.

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