Coparticipación: Hay que escuchar la advertencia ya hecha por la Presidenta

Iván-Budassi2El sistema actual de coparticipación hace agua en sus dos componentes principales.
En primer término, en la llamada “Coparticipación primaria”, es decir, qué parte del total recaudado queda para la Nación y qué parte va a las provincias. Esta proporción ha ido decreciendo a niveles alarmantes desde 1988, en que 42.34 % iba a la Nación y el 54.66 % a las Provincias, a nuestros días. Así, en 2012, el reparto primario de recursos coparticipables corresponde en un 73% a la Nación y sólo un 27% a las provincias.
Esta disminución está causada principalmente por los llamados “fondos especiales”, que fueron “comiendo” la porción de la torta que corresponde a las provincias, en beneficio del estado nacional.
Luego, la “copartipación secundaria” (el modo en que se reparte lo recaudado entre las provincias) no cumple ni con los parámetros establecidos por la Constitución Nacional, (que dice que debe ser hecha contemplando criterios objetivos de reparto, de forma “equitativa, solidaria y dará prioridad al logro de un grado equivalente de desarrollo, calidad de vida e igualdad de oportunidades en todo el territorio nacional”), ni con elementales principios de sentido común.

Así, la provincia de Buenos Aires, que aporta el 40% del total de los fondos coparticipables, sólo recibe el 19% de dicho total. El territorio bonaerense, que tiene el 38,90% de la población total de la Argentina, el 34,10% de los argentinos con Necesidades Básicas Insatisfechas, recibió en 2012 una coparticipación por habitante de $ 1.865. Por citar sólo un ejemplo de la desproporción, veamos que Tierra del Fuego, que tiene el 0,30% de habitantes y el 0,20% de la población con NBI, recibe una coparticipación por habitante de $ 14.559.
Estos problemas fueron premonitoriamente advertidos por nuestra Presidenta hace algunos años. En lo que respecta a la coparticipación primaria, la Dra. Fernandez de Kirchner tuvo una valiente intervención en la Convención Constituyente de 1994. Allí no siguió el dictamen de la mayoría en torno al tema, sino que hizo valer su opinión propia en un dictamen minoritario, en el que dijo que si se permitía la creación de fondos especiales que sacaran recursos a las provincias, el sistema se desnaturalizaría hasta hacer inviable la subsistencia de muchos estados provinciales.
Cristina Fernández dijo entonces: “Se ha invertido la participación en el ingreso tributario y las provincias han quedado con apenas el 46 por ciento; tienen más funciones vinculadas con la calidad de vida de la gente y menos dinero para solventarlas. ¿Cómo no va a haber provincias inviables si nos están federalizando los gastos y centralizando los recursos?… Debemos invertir la discusión y plantearnos qué misiones y qué funciones tiene hoy la Nación y cuántos recursos maneja para esas misiones y funciones, que constituye la discusión principal.(…) Puede haber asignaciones específicas, si las necesidades excepcionales así lo justifican, pero no deben serlo de la parte que les corresponde a las provincias, porque si no, estamos frente a una federalización al revés”.

Por esto, como dijeron algunos dirigentes políticos en estos días, no hay que mirarse el ombligo y ver solamente lo que se quiere ver, sino que debe analizarse la historia y la actualidad de la realidad fiscal argentina para darse cuenta de que el cambio es imprescindible. No hay que tener miedo a dar la madura y necesaria discusión para ayudar a provincias como Buenos Aires y tantas otras perjudicadas injustamente por este sistema; porque así se ayuda, fundamentalmente, a la gente con más necesidades de nuestra Argentina por la que el justicialismo debe velar. En pos de mejorar la vida de los más necesitados, entonces, es que debe emprenderse, en el Senado de la Nación, el largo camino de formular una nueva ley convenio, para rediscutir la distribución de los fondos entre las provincias. Y, como lo ha pedido el jefe de Gabinete de la Provincia de Buenos Aires, Lic. Alberto Perez, rediscutir ya mismo, por la Cámara de Diputados, en cumplimiento del art 52 de la Constitución, la coparticipación primaria, para aumentar los fondos que deben ir a las provincias, y eliminar el tope del Fondo del Conurbano, que hace que 15 provincias perciban más dinero que quien debiera ser la principal beneficiara del mismo, es decir, la provincia de Buenos Aires

Comunicado Diputado Iván Budassi (FpV-PJ)

 

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